Probar vino es una experiencia sensorial increíble, y no necesitas ser experto para disfrutarla. Solo necesitas curiosidad, ganas de descubrir y un buen momento.
Aquí te dejo una guía sencilla para comenzar:
👃 1. Empieza por el aroma
Antes de beber, gira suavemente la copa y huele. ¿Qué sientes?
Frutas, flores, especias, madera… No hay respuestas correctas. Tu nariz es tu mejor herramienta.
👄 2. Toma un sorbo pequeño
Deja que el vino recorra tu boca.
- ¿Es suave o más intenso?
- ¿Seco o afrutado?
- ¿Persiste el sabor o desaparece rápido?
Todo esto hace parte del viaje.
🎨 3. Explora lo básico primero
Si estás comenzando, prueba variedades fáciles de entender:
- Blancos: Albariño, Sauvignon Blanc, Godello
- Tintos: Carmenere, Merlot, Tempranillo
- Rosados: Sencillos, frescos y perfectos para iniciar
Te ayudarán a identificar estilos sin abrumarte.
📍 4. No te compliques: disfruta
La experiencia del vino no es para expertos; es para quien quiera sentir placer en una copa.
No busques «lo correcto». Busca lo que te gusta.
📝 5. Consejo final
Ve tomando nota mental (o escrita) de los vinos que pruebas: cuáles te encantan, cuáles no tanto y por qué. En poco tiempo notarás que tu paladar se vuelve más seguro.
🍇 El vino es descubrimiento. Tu paladar es el guía.
¿Listo para tu próxima copa?
Te recomendamos para comenzar tu viaje por el mundo del vino los siguientes vinos :