El efecto de los nuevos impuestos sobre los vinos en Colombia: ¿por qué subirán los precios?
A partir del 1 de enero de 2026, el Gobierno de Colombia implementó un paquete de nuevos impuestos a bebidas alcohólicas, incluido el vino, como parte de un decreto de emergencia económica para aumentar la recaudación fiscal ante el déficit presupuestario. Estas modificaciones están generando debate entre consumidores, productores y economistas debido a su impacto en los precios finales y en el mercado del vino y otros licores.
📌 ¿Qué cambios tributarios se aplican a los vinos y licores?
Las principales modificaciones que afectan el precio de los vinos en Colombia son:
🧾 1. Aumento del IVA del 5% al 19%
Hasta 2025, las bebidas alcohólicas como vinos y licores tributaban con IVA preferencial del 5%. Con el nuevo decreto, este impuesto pasa a la tarifa general del 19%, lo que significa una carga tributaria adicional de 14 puntos porcentuales.
💸 2. Mayor impuesto al consumo
Además del IVA:
- Se establece un impuesto específico de $750 por grado de alcohol por botella de 750 ml.
- Se adiciona un 30% ad valorem sobre el precio de venta de licores, vinos y aperitivos.
Estas tasas son significativamente más altas que las vigentes y se traducen en un aumento automático de costos para importadores, productores y distribuidores.
📈 ¿Cómo impactará esto en el precio de los vinos?
Aunque todavía no hay datos oficiales específicos para cada marca de vino, el efecto tributario sobre el precio al consumidor será considerable:
🍷 Aumento porcentual estimado
- Por el salto del IVA: los vinos pasarán a pagar 14 % más de impuesto solo por este concepto.
- Con el impuesto al consumo, productos con mayor grado alcohólico —como ciertos vinos— verán más impacto proporcional al volumen y contenido de alcohol.
💰 Ejemplo ilustrativo
Si un vino costaba $50 000 antes de impuestos:
- Antes: con IVA al 5%, el componente era menor.
- Ahora: con IVA al 19% y el impuesto al consumo, el precio final podría aumentar varios miles de pesos, haciéndolo no solo más caro sino también menos competitivo frente a opciones sin valor agregado similar o vinos importados con estrategias de precios diferentes.
Este tipo de impuestos suele trasladarse en gran medida al precio final que paga el consumidor, independientemente de si el producto es nacional o importado.
🛍️ Efectos económicos y sociales
🧑🌾 Para los consumidores
- Mayor gasto por botella: Un vino que costaba tradicionalmente menos de cierto umbral ahora puede pasar a un nivel de gasto que muchos consumidores consideran alto.
- Decisiones de compra distintas: Algunos consumidores podrían optar por bebidas más económicas, menores grados alcohólicos o incluso informalidad (productos sin control tributario).
🏭 Para productores y distribuidores
- Presión de precios: Viñateros y distribuidores deben ajustar sus estrategias comerciales para absorber parte del impacto o perder participación de mercado.
- Competitividad del vino nacional: Aunque el vino producido en Colombia todavía es pequeño frente a importaciones, la carga impositiva puede dificultar la consolidación de marcas locales.
📉 Riesgo de informalidad y contrabando
Al subir los precios oficiales, el mercado informal podría ganar tracción — consumidores podrían preferir productos sin facturación ni impuestos, arriesgándose a problemas de calidad y seguridad. Este fenómeno suele observarse cuando suben los impuestos sobre bebidas alcohólicas.
🧠 ¿Cuál es el objetivo del Gobierno?
El Gobierno Nacional ha defendido este paquete de impuestos con argumentos de salud pública (desincentivar el consumo excesivo) y como un mecanismo para aumentar la recaudación fiscal en un contexto de presión sobre el presupuesto nacional.
No obstante, la decisión ha sido criticada por diferentes gremios del sector (bares, restaurantes y distribuidores), que señalan que aumentar los impuestos de forma abrupta puede afectar la demanda, el empleo y la formalidad del sector.
📍 Conclusión
Los nuevos impuestos sobre licores y vinos en Colombia están diseñados para incrementar la recaudación fiscal y, en cierta medida, desincentivar el consumo de bebidas con alto contenido alcohólico. Sin embargo, su traducción directa es un incremento significativo en el precio final de los vinos, lo que afecta tanto a consumidores como a los actores de la cadena productiva y comercial.
Este cambio estructural en la tributación redefine el mercado de vinos en Colombia en 2026, y sus efectos se irán viendo con mayor claridad a medida que los consumidores ajusten sus patrones de compra y los productores adapten sus estrategias.