Manejar una bicicleta es una excelente opción de transporte para el trabajo, visitar amigos o simplemente para rodar un poco y mantenerse en forma. Si de por sí el ciclismo urbano ya era una tendencia ecológica y fitness que de manera lúdica ha venido haciendo frente a las contingencias ambientales y fomentando la movilidad citadina y el bienestar físico, cuanto más hoy en las circunstancias sanitarias que vivimos en las grandes ciudades, pedalear es casi una grandiosa y saludable obligación

La buena noticia es que cualquier persona que cuente con la habilidad y sin importar su edad, puede practicar el ciclismo citadino. Sin embargo, es importante prevenir que no existan enfermedades crónicas y contar con una condición física aceptable. “Sí es importante estar un poco en forma porque manejar en una ciudad, implica a veces tener  la fuerza y condición necesaria para ir muy rápido frente un flujo de tráfico importante y no sufrir un accidente”

Elige la tienda y la marca ideal

Es importante visitar la tienda de tu elección, ya que la compra on line de una bicicleta puede no dejar satisfecho al usuario. Si de plano no quieres o no puedes salir a comparar precios o modelos, debes buscar un negocio de ventas en internet que cuente con entregas formales y seguras a domicilio y revisar que tenga buenas reseñas, que su web tenga a la vista los comentarios de los clientes y sobre todo, que te ofrezca garantías post-venta. Además, el vendedor debe ser capaz de responder a tus preguntas y tener en cuenta para qué quieres usar la bicicleta: si para distancias cortas periódicas, rutas remotas ocasionales o simple diversión citadina.

¿Para qué distancias usarás la bicicleta?

En el mercado existen varios tipos de bicicletas con las que puedes andar en la ciudad. Algunas tiendas, clasifican a las bicicletas en “urbanas”, “de montaña” y “de ruta”, pero depende de tus necesidades puedes encontrar y armar la bicicleta híbrida a tu gusto. El paso de saber para qué distancias usarás la bici es muy importante, ya que si bien estamos de acuerdo en que quieres una bicicleta para manejar en la ciudad, debes especificar si tus trayectos periódicos son largos, cortos o medianos. Es decir, hay personas que viajan a su oficina a un kilómetro o dos de distancia y para ellas un modelo tradicional urbano es el más recomendado. Pero hay otras que pueden requerir moverse hasta unos 15 o 20 kilómetros dentro de la misma ciudad o en sus alrededores, y para ello, deben contar con la bici adecuada para la rodada ideal. “

¿Cuál te conviene para la ciudad y es más segura?

Cualquiera de las tres puede funcionar, pero te puedes hacer de una bici urbana si sólo requieres andar en una superficie plana y firme. Pero ojo, si necesitas seguridad y no velocidad, quizás necesites otra cosa. “Hay personas que prefieren las de montaña para las avenidas porque sus llantas más pesadas se pegan bien al pavimento y evitan derrapar y accidentes en suelo mojado”, comenta la especialista. Si lo que buscas es una bici segura, una bicicleta de montaña vale la pena, porque responde bien ante las irregularidades del camino y a los baches. Lo malo es que con este tipo de bicicleta estarás sacrificando seguridad por comodidad y ligereza, ya que estos modelos (de montaña) son más pesados y suele ser difícil moverlos. “Lo ideal es buscar modelos híbridos, que manejen características de diferentes tipos de bicicleta”,

¿Bicicletas eléctricas?

Además, en el mercado existen bicicletas eléctricas y prácticamente podemos encontrar una versión de este tipo de cualquier modelo. Antes de decidirte por una así, toma en cuenta las características del motor y claro, que gastarás más que en una tradicional (tanto de pago inicial como si se descompone). Las bicicletas eléctricas son ideales para personas con problemas de salud, sobrepeso o si definitivamente el camino regular que sabes que vas a tomar es muy pronunciado (como laderas) y necesitas refuerzo motorizado.

Los materiales

Lo ideal es que la bicicleta sea de componentes de aluminio. Los modelos en acero suelen ser funcionales pero más pesados e incómodos y su funcionalidad puede tener una caducidad no tan favorable, sobre todo por el uso intensivo que se le da en la ciudad. Un material de calidad y firmeza del cuadro de la bicicleta, es básico. Además, las bicis armadas en su mayor parte con acero, tienen otra desventaja: que hay que considerar que además de que vas a jalar tu peso al pedalear, también cargaras con el del material de la bici.

Bicicleta para ciudad

© Maskot

Hombre en bicicleta

Una bicicleta para el trabajo

Si definitivamente has decidido que ocuparás la bicicleta para llegar a tu trabajo diariamente, ten en cuenta que será complicado que vayas de traje, así que deberás llevar tu ropa en una maleta (al menos el saco y la camisa). Si tu trabajo es flexible en cuanto al outfit, intenta llevar bajo la ropa una licra de ciclismo. De ese modo, evitarás sudar mucho y el pad especial que contiene el material de las mallas ciclista, te protegerá de problemas al sentarte diario en un asiento de bicicleta (ojo, también escoge el tipo de silla que te siente bien) y evitar probables inflamaciones de próstata al ejercer presión cotidiana en esa zona.

¿Qué debes usar además de la bicicleta?

Casco (es de ley y por ley), luces (aunque no pretendas manejar de noche, debes contar con ellas) y un candado para tener la bici siempre bien segura. Sí, porque el hecho de usar una bicicleta urbana no significa que en la ciudad, más bien vivamos bajo la ley de la jungla.

Las velocidades

A pesar de que están de moda las bicicletas de una sola velocidad, estas suelen ser muy limitantes y son recomendables sólo para personas con una gran condición física. Lo ideal para la ciudad, es una bicicleta con cambios de al menos 2 velocidades en las ruedas delanteras y al menos 8 en la parte posterior. Según la especialista, una bicicleta 3×8 es la mejor para cualquier tipo de ruta y todo terreno, y la que te permite descender y subir bien cualquier camino citadino.

El manubrio

La elección del manubrio perfecto es un factor básico para la comodidad. “Un manubrio recto te avienta para arriba y te da mayor manejabilidad”, asegura la experta. “No es recomendable usar un manubrio grande de bicicleta de ruta para andar en la ciudad, porque si vas manejando en una avenida y quieres pararte de repente y checar un mapa o internet (no es recomendable, pero sabemos que en algún momento necesitarás guiarte), los de manubrios de este estilo dan un tirón muy fuerte que puede hacer peligroso el movimiento”. El manubrio ideal está en función del gusto personal  y no hay una regla escrita, pero si vas a manejar exclusivamente en ciclo-vías lo ideal es un manubrio corto. Sin embargo, debes tomar en cuenta tu físico como usuario, ya que si tienes complexión grande y hombros anchos es necesario que uses un manubrio de acuerdo a tu tipo de cuerpo (es decir, más amplio).

La comodidad

Según los especialistas, hay diferentes tipos de posiciones que varían de modelo en modelo. “Hay manubrios y asientos que te permiten manejar en cierta posición muy hasta adelante y firme, con el  cuerpo derecho y erguido. Si bien este tipo de prestaciones es la ideal, no es muy recomendable para principiantes, quienes deberían optar por una bici más cómoda y poco a poco irse acostumbrando a manejar en una posición más firme y derecha”. Es básico probar bien una bicicleta antes de comprarla, rodarla un poco y probar  si la posición es ajustable y tiene funciones manipulables (subir el asiento, mover el manubrio, etc.) para poder acomodar el cuerpo a una postura aceptable. “Hay que tomar en cuenta que una bicicleta para usar en la ciudad tendrá mucho uso periódico, ya sea para ir al trabajo, al gimnasio o hasta para ir de compras o salir a pasear, por lo que es importante que sea cómoda y adaptable a cada cuerpo”.

Las llantas

Súper básico, las llantas delgadas son más rápidas pero suelen atorarse y dañarse más fácilmente en las coladeras y además, suelen derrapar y poncharse con más regularidad. Es una realidad que ciudades como Bogota no están adaptadas al 100% para el ciclismo urbano, por eso, se recomienda el uso de llantas híbridas más anchas, que cuenten con dibujos para asfalto y relieve para tierra. Estas, son más moldeables y ofrecen la seguridad de salir intactas si se meten en un hueco  o de no hacerte caer si pasas por arena  o lozas  sueltas.

Bici en ciudad

La suspensión

Otro factor importante para tomar en cuenta para la práctica del ciclismo urbano, es que el equipo cuente con una suspensión adecuada. Antes de comprar la bicicleta, debes asegurarte que esta tenga esa característica, ya que algunos modelos no la poseen. Si vas a rodar en tierra  parques o de repente además de la calle te vas a meter en montañas  con tus perros, la suspensión evita vibraciones que te pueden afectar los brazos o los ojos.

Antes de comprar una bici hispter

Además de los modelos tradicionales, existen bicicletas especiales o artesanales, como por ejemplo, las bicis de bambú. ¿Es su uso recomendable para la ciudad? “Sí, pero siempre y cuando se considere antes de hacer la adquisición, qué tipo de mantenimiento requieren, la garantía de durabilidad y sobre todo, conocer el historial de la empresa sino, estarás comprando una bici desechable”.

La bicicleta plegable

Si tienes poco espacio en casa y tus trayectos son más bien cortos hasta tu oficina a pocas cuadras de distancia ( y nunca te meterás a tramos de alta velocidad o muy irregulares), puedes optar por la económica y recurrida bicicleta plegable. Esta opción de ruedas pequeñas que puede ser de acero, aluminio o incluso de fibra de cartón ultra-rígida, es quizás la alternativa citadina perfecta, aunque muy limitada en cuanto a alcances. Si además de su uso regular en pequeñas distancias quieres ir de vez en cuando a otro tipo de terrenos, esta opción no es para ti.