La Alcaldía de Bogotá decidió adoptar nuevas medidas estrictas para mitigar la propagación del COVID-19, tras estar en alerta roja por el acelerado aumento de contagios: cuarentena total para este puente festivo, toque de queda para la próxima semana y un nuevo grupo de localidades que entrarán en aislamiento son algunas de ellas.

Frente a las decisiones del Distrito, Fenalco Bogotá, en representación de los diferentes gremios comerciales de la ciudad, se pronunció solicitando al Gobierno Nacional que emita un paquete de medidas con carácter urgente para mantener el mínimo vital y gastos de operación del comercio.

“Los comerciantes vienen andando en los rines y estas restricciones terminan acabando a muchos comercios, nuestro llamado es que aprendamos las lecciones del primer pico y no se tomen medidas que afecten en vano al comercio. El camino debe ser sensibilizar a las personas sobre el autocuidado y no castigar a los que siempre cumplen”, dijo Juan Esteban Orrego, director de Fenalco Bogotá-Cundinamarca.

Por estos argumentos, el gremio solicitó además que se entreguen ayudas reales que compense el cese de operaciones en enero, como subsidio para gastos fijos y esenciales como los arriendos, servicios públicos y nómina. Además, se pide que se congele y aplace el calendario tributario de impuestos.

Aunque el Distrito no pretendía decretar cuarentenas, el aumento de casos como consecuencia de la indisciplina en diciembre lo llevó a retomar medidas de 2020. Gremios temen por la economía, mientras los médicos lanzan alertas por la ocupación de UCI.

Las medidas para el segundo pico de la pandemia en Bogotá

“El año pasado, cerca de 58.000 establecimientos comerciales (31 % del total de empresas del sector) cerraron sus puertas de manera definitiva. Sin embargo, el restante no quedó en las mejores condiciones y apenas estaban en proceso de recuperación. Si no se prioriza las ayudas, muchos empresarios deberán cerrar, incrementando el desempleo y ahondando la crisis humanitaria”.